miércoles, 15 de diciembre de 2010

Hamaxostichus celeres, cives tardi et rectionis deferriviares

I was very surprised (and pleasantly, something which, in fact, is not very common) by an article on the recently opened Madrid-Valencia AVE [Spanish high speed train]. In it, it was said that Spain is the second country in the world regarding miles of high speed rail, ahead of Japan and France (The first one is China). Yes, yes, you heard right, the second country in the world, ahead of the countries of TGV and the Shinkansen (bullet train).
And the fact is that, personally, when the government does something that seems almost 100% good from almost 100% of the points of view, it even brings me hope. But of course, there had to be a but. And the but is that the government does not care much and /or takes us (the citizens) by idiots, something that is not so strange and /or offensive considering the viewership of certain television programs. Let me explain myself:
With a bit of cynicism, for I dare not call it common sense (although I would not be very mistaken if I did), one can deduce that, whatever the original intention of politicians when they decided to engage in public affairs, the main purpose of a public official is to maintain and increase its power, and it will devote a greater percentage of its efforts to this end the more power it has.
This is almost inherent in human nature, and fortunately we have a system where you have to get the consent of the people to gain power (political one, as there are other types which are not subject to such onerous restrictions) over them. It is therefore assumed that the ruler, in his eagerness to stay in power, will endeavor to obtain the consent of the governed, and thus benefit them to obtain such consent.
However, we all know that the vast majority of times it is easier to pretend benefiting citizens and to blame the opposition for harming them, and that is why we should have an informed citizenry and an independent and accurate media, but I digress. What I meant to say is that when the government believes it has done something right, It announces it with great fanfare and does nothing but criticize the opposition for opposing the project (because, as you know, the opposition is always against the government’s projects, whether they truly agree or not ), and on Sunday that did not happen. The “fomento” [literally “foment”, but comparable to public works] Minister, José Blanco (PSOE); the mayor of Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón (PP) and the president of the Autonomous Community [Spanish version of states] of Madrid, Esperanza Aguirre (PP - She and Gallardón deeply hate each other) opened the Madrid-Valencia line with pretty speeches and the two members of the PP even, you won’t believe this, thanked (thanked!) the minister and the government [1].
This, for me, has only three explanations: a) The government (the central one) is not aware of the importance of high speed rail, and has done the wonderful work it has done (Don’t you find it unusual to read this?) because of inertia, an assessor or sheer luck. b) The government (central, regional and municipal) is aware of the importance of high speed, but believes that citizens are not and are not worth explaining why this is important, and therefore avoids criticism and prefers to get a picture smiling at the inauguration of a public work but without special significance. C) The government (ibid.) only cares about the welfare of citizens, and believes that all artificial conflict for electoral purposes is detrimental to this.
They have three consequences: a) Any day the government (central) will stop investing in high speed rail. b) The government (all of them) believe that people are too stupid to understand (not by ourselves, but even with the help of friendly press and institutional statements each day) that a train uses less energy and causes less pollution than an airplane or a hundred cars and trucks, and that consuming less power boosts the economy, and therefore will stop investing in high speed rail as soon as it has to choose between cutting back on “fomento” or elsewhere in more popular (even if actually more useless) programs. c) Good! I'm the magical man from happy-land, in a gumdrop house on Lollipop Lane! ... And I too mean to be sarcastic.

[1]Aguirre even personally thanked the very same president president she publicly despises every single other day of the year for finishing the work on time!

WARNING: Translator traitor.



Me ha sorprendido mucho (y gratamente, lo que, a decir verdad, no es muy habitual) un artículo sobre el recién inaugurado AVE Madrid-Valencia. En él, se decía que España es el segundo país del mundo con más kilómetros de ferrocarriles de alta velocidad, por encima de Japón y Francia (El primero era China). Sí, sí, han oído bien, el segundo país del mundo, por delante del país del TGV y el del “Shinkansen” (tren bala).
Y es que a mí, cuando el gobierno hace algo que me parece casi 100% bueno desde casi el 100% de los puntos de vista, hasta me devuelve la esperanza y todo. Pero, por supuesto, tenía que haber un pero. Y este es que al gobierno esto no le importa mucho y/o nos toma (a los ciudadanos) por idiotas, aunque viendo la audiencia de ciertos programas de televisión esto último no es tan extraño y/u ofensivo. Me explico:
Con un poco de cinismo, pues no me atrevo a llamarlo sentido común (aunque no me equivocaría mucho si lo hiciese), uno puede deducir que, independientemente del propósito inicial de los políticos para dedicarse a la cosa pública, el principal objetivo de un cargo público es mantener e incrementar su poder, y dedicara un mayor porcentaje de sus esfuerzos para este fin cuanto más poder tenga.
Esto es casi inherente a la naturaleza humana, y por suerte contamos con un sistema donde hay que obtener el consentimiento del pueblo para obtener poder (político, pues hay otros que no están sujetos a este tipo de engorrosas regulaciones) sobre él. Así, se supone que el gobernante, en su ansia por mantenerse en el poder, se esforzara por obtener el consentimiento de los gobernados, y consecuentemente les beneficiará para obtener dicho consentimiento.
Sin embrago, todos sabemos que la inmensa mayoría de las veces es más fácil aparentar que se beneficia al ciudadano o culpar a la oposición de perjudicar a este, y por eso deberíamos tener una ciudadanía informada y unos medios independientes y veraces, pero me estoy desviando del tema. Lo que quería decir es que cuando el gobierno cree que ha hecho algo bien, lo anuncia a bombo y platillo y no hace más que criticar a la oposición por oponerse a ese proyecto (porque, como saben, la oposición siempre está en contra de los proyectos del gobierno, estén de acuerdo o no en su fuero interno), y el domingo eso no paso. El ministro de fomento, José Blanco (PSOE); el alacalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón (PP) y la presidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre (PP – Ella y Gallardón se odian profundamente) inauguraron la línea Madrid-Valencia con discursos bonitos y los dos miembros del PP incluso, atentos a esto, le dieron las gracias (¡Las gracias!) al ministro de fomento y al gobierno.
Esto, para mí, solo tiene tres explicaciones: a) El gobierno (el central) no es consciente de la importancia de la alta velocidad, y ha hecho el maravilloso trabajo que ha hecho (¿No les resulta raro leer esto?) por inercia, por algún asesor o por pura suerte. b) El gobierno (el central, el autonómico y el municipal) es consciente de la importancia de la alta velocidad, pero cree que la ciudadanía no y que no merece la pena explicar por qué esta es importante, y por lo tanto pasa de hacer críticas y prefiere sacarse una foto sonriendo en la inauguración de una obra pública mas sin importancia especial. C) El gobierno (ídem) solo se preocupa por el bienestar de los ciudadanos, y cree que todo conflicto artificial con fines electoralistas es perjudicial para este.
Que tienen tres consecuencias: a) Cualquier día el gobierno (el central) dejara de invertir en alta velocidad. b) El gobierno (todos) cree que los ciudadanos somos demasiado estúpidos para entender (no por nosotros mismos, sino incluso con ayuda de prensa amiga y declaraciones institucionales cada día) que un tren consume menos energía y contamina menos que un avión o un centenar de coches y camiones, y que consumir menos energía dinamiza la economía, y por lo tanto dejara de invertir en alta velocidad tan pronto como tenga que elegir entre recortar en fomento o en otro apartado más popular (aunque este sea más inútil). c) ¡Qué bien! Soy un hombre mágico, del país feliz, de la casa de la gominola de la calle de la piruleta… Y yo también pretendo ser sarcástico.

[1]¡Aguirre incluso fue tan lejos como para agradecer personalmente al mismísimo presidente al que desprecia públicamente todos los demás días del año el acabar el trabajo a tiempo!

PELIGRO: Traductor traidor.


Vale!

3 comentarios:

  1. La alta velocidad es un tema pantanoso, siempre me lo ha parecido. La misma moneda tiene dos caras bastante diferenciadas; la cara buena es que el ferrocarril es mucho más ecológico que el avión, no hay duda. De lo que tengo mis dudas es de su "eficiencia"; ya que la alta velocidad sólo puede competir con el avión a medias distancias; más o menos del centro de la península a la periferia. Por ese lado, el Gobierno (sea cual sea) lo está haciendo bien.

    Quiero decir, para mí no tiene sentido vanagloriarse de la futura línea de alta velocidad Barcelona-París. El viaje será de siete horas, mientras que en avión es de menos de una. En este caso, la alta velocidad pierde. En cambio, para un Madrid-Valencia, Barcelona-Madrid, Madrid-Málaga, Barcelona-Zaragoza; el viaje en AVE tarda menos tiempo que el viaje en avión (y todo el cachondeo del aeropuerto). Ahí está el futuro.

    ¿La otra cara de la moneda? Que las empresas constructoras de los túneles y viaductos por los que corren los Talgo son las mismas que pagan las campañas electorales. Conviene tenerlos contentos, ¿no?

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  2. ¿Ah, no, eh? ¿Y que pasara cuando el tiempo de transito se reduzca dos horas más? ¿Por qué no tienes en cuenta que hay que aparecer en el aeropuerto dos horas antes del despegue? ¿Que pasara cuando suba el precio del petróleo y viajar en avión vuelva a ser un lujo? ¿Que pasara cuando tengas que someterte a un tacto rectal para montarte en un avión?

    En cuanto a lo de las empresas, mírate la ley de financiación electoral:
    http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/lo8-2007.t2.html#c2
    "Artículo 5.
    Los partidos políticos no podrán aceptar o recibir directa o indirectamente:-1. Donaciones anónimas.-2. Donaciones procedentes de una misma persona física o jurídica superiores a 100.000 euros anuales.
    Artículo 4.
    -c. Los partidos políticos tampoco podrán aceptar o recibir, directa o indirectamente, donaciones de empresas privadas que, mediante contrato vigente, presten servicios o realicen obras para las Administraciones Públicas, organismos públicos o empresas de capital mayoritariamente público."

    ¡Conoce tu ley, tu vida depende (a largo plazo literalmente) de ello! Esto no es Norteamérica, aquí puedes comprar políticos, pero es difícil.

    Además, acabamos de salir de una recesión, conviene estimular la economía.

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  3. Bueno, parece que haya hablado mal de la alta velocidad. Al contrario, me parece una maravilla pero SÓLO (con tilde, jódete RAE) para medias distancias.

    Y lo de pagar las campañas, después de ver cómo cuatro arrejuntados podían permitirse día sí y día también patearse Catalunya de cabo a rabo montando mítines multitudinarios; realmente da para pensar si esa ley se cumple o no. Realmente, no me cuadran los números.

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