martes, 28 de diciembre de 2010

Pulvis es et in pulverem reverteris.

I have many times encountered the idea that the worldview science offers is somewhat (if not completely) cold, dark & sad. Well, the following is one of the reasons with which I'll try to prove that idea wrong:

A long time ago in a place far, far away, thousands of trillions of trillions [1] of tons of hydrogen attracted each other until the gravitational force they generated surpassed the electromagnetic repulsion between each of their nuclei's protons, making them fuse, emitting enough energy to heat the center of the star they had formed to tens of millions degrees Celsius. This went on for millions of years, until all hydrogen became helium, which then, under even higher pressure and temperature, become Lithium, Carbon, Oxygen and other elements up to Iron, the heaviest stable element [2], and then the star exploded. For something between a week and a month, the supernova that the star had created outshone the entire galaxy, and all those trillions of trillions of tons travelled at thirty thousand kilometers per second, roughly a tenth of the speed of light or a hundred million kilometers an hour, into interstellar space.

After thousands of years of exodus, some of those particles, as well as particles from other supernovae, reached a gas cloud where they were trapped by its gravitational field and slowly started spinning around its center and forming macroscopic chunks of matter, which would latter coalesce into planets. One of those planets was the Earth, and in it, life evolved. That is also a wonderful and awe-inspiring tale, but let’s just says that after thirty six hundred million years of evolution, matter gained the ability to know itself.

At this very moment, an incredibly complex structure, made exclusively of atoms that traveled faster than any human ever has after being created in one of the most epic furnaces ever seen, is processing photons traveling at the speed of light from a computer screen to its eyes and realizing the amazing history of itself. It, by the way, is you.

There's no way you can be nihilistic about this. This is not a fantasy, this is the truth. I hope this makes your existence more meaningful for you. It certainly makes mine to me.

[1]1.000.000.000.000.000.000.000.000 = 10^30
[2]In fact it’s Nickel, but that’s irrelevant.



Me he encontrado muchas veces con la idea de que la visión del mundo que ofrece la ciencia es algo (si no completamente) fría, oscura y triste. Bueno, la siguiente es una de las razones con las que voy a tratar de demostrar que es una idea equivocada:

Hace mucho tiempo en un lugar muy, muy lejano, miles de millones de trillones [1] de toneladas de hidrógeno se atrajeron entre si hasta que la fuerza gravitatoria que generaban supero la repulsión electromagnética entre cada uno de los protones de sus núcleos, haciendo que se fusionasen, emitiendo energía suficiente para calentar el centro de la estrella que habían formado hasta decenas de millones de grados centígrados. Esto continuó durante millones de años hasta que todo el hidrógeno se convirtió en helio, y entonces este, bajo presiones y temperaturas aún mayores, se convirtió en litio, carbono, oxígeno y otros elementos hasta el hierro, el elemento estable más pesado [2], y luego la estrella explotó . Durante entre una semana y un mes, la supernova que la estrella había creado brillo mas que toda la galaxia, y todos esos millones de trillones de toneladas viajaron a treinta mil kilómetros por segundo, aproximadamente una décima parte de la velocidad de la luz o cien millones de kilómetros por hora, a través del espacio interestelar.

Después de miles de años de éxodo, algunas de esas partículas, así como partículas de otras supernovas, llegaron a una nube de gas donde fueron atrapadas por su campo gravitatorio y poco a poco empezaron a girar alrededor de su centro y formaron trozos macroscópicos de materia, que se agruparon para formar planetas. Uno de esos planetas era la Tierra, y en él, la vida evoluciono. Esa también es una historia maravillosa y sobrecogedora, pero digamos simplemente que después de tres mil seiscientos millones años de evolución, la materia ganó la capacidad de conocerse a sí misma.

En este mismo momento, una estructura muy compleja, constituida exclusivamente de átomos que viajaron más rápido que cualquier ser humano en la historia y que fueron creados en uno de los hornos más épicos jamás vistos, está procesando fotones viajando a la velocidad de la luz desde una pantalla de ordenador a su los ojos y se está dando cuenta de la increíble historia de sí mismo. Esa, por cierto, es usted.

No hay manera de ser nihilista sobre esto. Esto no es una fantasía, esto es la verdad. Espero que esto haga su existencia más significativa para usted. Sin duda, lo hace la mía para mí.

[1]1.000.000.000.000.000.000.000.000 = 10^30
[2]De hecho, es de níquel, pero eso es irrelevante.

1 comentario:

  1. Bah, prefiero la visión de la Mota de Polvo que (mal)vive durante una porción de tiempo infinitesimalmente pequeña a escala galáctica. Más o menos lo que dice el título del post.

    No ando de muy buen humor últimamente...

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