miércoles, 16 de marzo de 2011

Nippon, Poseidon, Radiation

First of all, my support to the Japanese people and my condolences to all who lost someone in the earthquake and the tsunami it generated. I know I had to speak about nationalism in this post, but this disaster has quite impacted me, and this blog had to reflect that.
Unless we have been turned into monsters for whatever reason, we all worry about disasters independently of if they affect us or not, but this disaster has been specially impacting me. You may say that I lack objective reasons for that, as the Haiti earthquake was far worse than this one, and you would be right, but this blog is "Surplus of my brain", and I may have sent help to Haiti like I felt was my responsibility, but I didn't write anything about it because that disaster produced no extraordinary turmoil in my neural processes.
This one has. Not because of greater media attention or my "Niponophilia", but because it had an "ideological impact" on me. First, I thought that the degree of material development Japan had achieved ($33,000 of GDP per capita and substantial preparation against natural disasters) would make the death toll of such a disaster at least one or two degrees of magnitude smaller (100-1,000 deaths instead of 10,000). Also, I expected some sort of problem in the nuclear reactors (after all, it has been one of the most powerful earthquakes in history), level 1,2 or perhaps 3 in the INES scale, but not a 4,5 or 6 one.
I still believe that humanity can, with science and technology, control almost every aspect of nature, and I also still believe that nuclear energy is essential to solve our environmental and energy problems, but these events will require, when everything calms down, a cold and sober analysis of my belief system.

WARNING: Translator traitor.







En primer lugar, mi apoyo al pueblo japonés y mis condolencias a todos aquellos que han perdido a alguien en el terremoto y el tsunami que este generó. Sé que tenia que hablar sobre el nacionalismo en este post, pero este desastre me ha impactado bastante, y este blog tenía que reflejar eso.
A menos que nos hayamos convertido en monstruos por la razón que sea, a todos nos preocupan los desastres, independientemente de si nos afectan a nosotros o no, pero este desastre me ha impactado especialmente. Podrían decir que me faltan razones objetivas para eso, ya que el terremoto de Haití fue mucho peor que éste, y tendrían razón, pero este blog es "Excedente de mi cerebro", y pude haber enviado ayuda a Haití como sentía que era mi responsabilidad, pero no escribí nada al respecto debido a que ese desastre no produjo agitación extraordinaria en mis procesos neuronales.
Este lo ha hecho. No por una mayor atención por parte de los medios o por mi "niponofilia", sino porque ha tenido un "impacto ideológico" sobre mí. En primer lugar, yo pensaba que el grado de desarrollo material que Japón había logrado (33.000$ de PIB per cápita y sustanciales medidas de preparación para desastres naturales) haría que el número de víctimas mortales de un desastre como este fuese por lo menos una o dos órdenes de magnitud menor (100-1.000 muertes lugar de 15.000). Además, esperaba algún tipo de problema en los reactores nucleares (después de todo, ha sido uno de los terremotos más potentes en la historia), de nivel 1, 2 o tal vez 3 en la escala INES, pero no un 4,5 o un 6.
Sigo creyendo que la humanidad puede, con la ciencia y la tecnología, controlar casi todos los aspectos de la naturaleza, y también sigo creyendo que la energía nuclear es esencial para resolver nuestros problemas ambientales y energéticos, pero estos eventos requerirán, cuando todo se calme, un frío y serio análisis de mi sistema de creencias.

PELIGRO: Traductor traidor.


Vale!

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