lunes, 4 de abril de 2011

Fahrenheit 451

After postponing it for almost nine months, I have finally read this great novel by Ray Bradbury. It is set in a future US where firemen, instead of putting off fires, burn books. The protagonist is one of those firemen, Guy Montag, who after meeting a girl called Clarisse and saving his wife from suicide, starts reading the books he had been hiding instead of burning. He'll turn to a former English teacher for help and be prosecuted by the captain of his book-burning squad while the country goes to war.
Despite the fact that, fortunately, our society has not turned into the one depicted in this book, the uncanny resemblance of many aspects of it with our own makes this book a valuable reminder of the dangers we face. The "dumbing-down" of politics by "infotainment", hedonism and political correctness have not reached the levels of this dystopia, but the story really feels like something that could have happened if the "baby boomers" had been just a little bit less fond of books, or something that could happen (albeit in a quite different way) today if my generation becomes unable to articulate anything more complex than 140 characters.
However, I found that the most interesting lesson to be learned from this novel is that it is not the state that starts burning books to protect its own power (which is something that can't happen, in the traditional way, today), it's people who just stop reading and prefer to do something more entertaining and simple (which is something that is happening today). I know Bradbury places an emphasis on political correctness as a form of censorship, but from my point of view, there are always groups of people complaining about "discrimination" (In the past they just called it "insult" or "heresy"). It is when people don't care about books that any complaint may end in a pyre.
As a final comment, the prose of the book is beautiful but easily readable, which is something you don't find very often (the "beautiful" thing might be subjective, but when I say easy I mean easy, for I am not a native speaker of English and I perfectly understood it in the original version) and the book is just 165 pages long, so there are no excuses for not reading it.

WARNING: Translator traitor.







Después de posponerlo por casi nueve meses, por fin he leído esta gran novela de Ray Bradbury. Está situado en un futuro EE.UU. donde los bomberos, en vez de apagar incendios, queman libros. El protagonista es uno de esos bomberos, Guy Montag, quien después de conocer a una chica llamada Clarisse y salvar a su esposa del suicidio, comienza a leer los libros que había estado escondido en vez de quemarlos. Acudirá a un ex profesor de inglés para que le ayude y será perseguido por el capitán de su escuadrón de quema de libros mientras el país va a la guerra.
A pesar de que, afortunadamente, nuestra sociedad no se ha convertido en la que se describe en este libro, el asombroso parecido de muchos aspectos de ella con la nuestra propia hace de este libro un valioso recordatorio de los peligros a los que nos enfrentamos. El “agilipollamiento” de la política a través del "infoetenimiento", el hedonismo y la corrección política no han alcanzado los niveles de esta distopía, pero la historia realmente parece algo que podría haber sucedido si los "baby boomers" hubiesen sido un poco menos aficionados a los libros, o algo que podría suceder (aunque de una manera muy diferente) hoy si mi generación se vuelve incapaz de articular nada más complejo que 140 caracteres.
Sin embargo, me encontré con que la lección más interesante que se puede aprender de esta novela es que no es el estado que inicia la quema de libros para proteger su propio poder (que es algo que no puede suceder, a la manera tradicional, hoy en día), son las personas que simplemente dejan de leer y prefieren hacer algo más entretenido y simple (que es algo que está sucediendo hoy en día). Sé que Bradbury pone más énfasis en la corrección política como una forma de censura, pero desde mi punto de vista, siempre hay grupos de gente que se quejan de "discriminación" (En el pasado simplemente lo llamaban "insulto" o "herejía"). Es cuando las personas no se preocupan por los libros cuando cualquier queja puede terminar en una pira.
Como comentario final, la prosa del libro es bella, pero fácil de leer, que es algo que no encuentras muy a menudo (lo de "bello" podría ser subjetivo, pero cuando digo fácil me refiero a fácil, porque yo no soy un hablante nativo de Inglés y lo he entendido perfectamente en la versión original) y el libro es sólo 165 páginas de largo, así que no hay excusas para no leerlo.

PELIGRO: Traductor traidor


Vale!

No hay comentarios:

Publicar un comentario