lunes, 26 de septiembre de 2011

Jamón

I knew it was going to happen eventually, but it was pretty shocking nonetheless. Three weeks ago the anatomy teacher, a quite jolly woman, was showing us the facilities we would be using and telling us about using the lab coat, being neat and orderly, the materials we were going to use and things like that. Then, almost out of the blue, she said "and this is where we used to keep people in formaldehyde, but now we use another product", and removed the metallic cover from what I thought was a table (I don't remember if she did it or somebody else, but that's irrelevant). 
And there it was, a pile of human corpses (I think there were three of them), like those one sees in TV when they talk about wars. Three things struck me: The first, that they looked so much like mannequins, which was probably a result of the conservation process; the second, that the cranium of the person above the other two had been sawn off (the brain had been removed); and the third, which by far was the most shocking to me, that they smelled like dry-cured Iberian ham, and not precisely like the good quality one. It was the kind of odor I'd expect from a roadside bar with ham hanging from the ceiling in "deep Spain" (minus the tobacco smoke). 
I should not have been so surprised, for, after all, pigs are mammals who were used to practice dissection due to their resemblance to humans and those corpses had been subject to some preservation method that, I presume, must have something in common to ham's curation, but still that smell was more shocking to me than the severed craniums or the rows of corpses in the frigorific chamber. I guess it was a sobering reminder that humans are simply animals subject to the same natural laws as the rest of the universe, end of the story.

P.D. Last Friday I donated blood for the first time, and after being rickrolled by the bus's background music, they told me to eat and drink. The menu: Ham sandwich. I know it was a coincidence, and there were also peanuts, but (specially being a vegetarian) I couldn't stop thinking that, if there was an all-powerful god, that was some really sick black humor. 


         

Sabía que iba a suceder tarde o temprano, pero fue bastante impactante a pesar de todo. Hace tres semanas la profesora de anatomía, una mujer bastante alegre, nos mostraba las instalaciones que utilizaríamos y nos hablaba acerca del uso de la bata de laboratorio, de ser limpios y ordenados, de los materiales que se iban a utilizar y cosas por el estilo. Entonces, repentinamente, ella dijo "y aquí es donde manteníamos a la gente en formol, pero ahora se utiliza otro producto", y retiro la cubierta metálica de lo que yo pensaba que era una mesa (no recuerdo si lo hizo ella u otra persona, pero eso es irrelevante). 
Y allí estaba, una pila de cadáveres humanos (creo que había tres), igual que esas que uno ve en televisión cuando se habla de guerras. Hay tres cosas que me llamaron la atención: La primera, que se pareciesen tanto a maniquíes, lo que probablemente era resultado del proceso de conservación; la segunda, que el cráneo de la persona por encima de las otras dos tenía el cráneo serrado (el cerebro había sido retirado); y la tercera, que de lejos fue la más impactante para mí, que olían a jamón curado ibérico, y no precisamente como el de buena calidad. Era el tipo de olor que esperaría de un bar de carretera de la “España profunda” con jamón colgando del techo (menos el humo de tabaco). 
No debería haberme sorprendido tanto, porque, después de todo, los cerdos son mamíferos que se utilizaron para practicar la disección debido a su parecido con los humanos y los cadáveres habían sido objeto de algún método de conservación que, supongo, debe tener algo en común con la curación, pero aun así el olor era más chocante para mí que los cráneos cortados o las hileras de cadáveres en la cámara frigorífica. Supongo que fue un aleccionador recordatorio de que los seres humanos son simplemente animales sometidos a las mismas leyes naturales que el resto del universo, fin de la historia. 

P.D. El viernes pasado done sangre por primera vez, y después de haber sido rickrolleado por la música de fondo del autobús, me dijeron que comiese y bebiese. El menú: bocadillo de jamón. Sé que fue una coincidencia, y también había cacahuetes, pero (especialmente siendo vegetariano) no podía dejar de pensar que, si hay un dios omnipotente, aquello era algo un humor negro realmente enfermizo.

2 comentarios:

  1. Me encantó!

    En especial la parte con la que culminas:

    "El menú: bocadillo de jamón. Sé que fue una coincidencia, y también había cacahuetes, pero (especialmente siendo vegetariano) no podía dejar de pensar que, si hay un dios omnipotente, aquello era algo un humor negro realmente enfermizo."

    Lo entiendo. Soy vegana. Di con este texto, porque otro amigo lo compartió dando referencia a las personas que aún comen animales.

    Saludos y un gusto leerte. :)

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  2. Encantado de que te haya encantado y de que le haya sido útil a alguien :D

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