viernes, 2 de diciembre de 2011

Morfeo, Kubrick & Mallick

The Tuesday night/Wednesday morning I had one of the best dreams of my life. Most of my dreams are actually nightmares (I have gone through everything, from zeros in exams to nuclear holocausts, with loving cardiotomies, lonely hospital deaths and autocannibalism), so as soon as I was awaken by the tune of RNE with the voice of the host Juan Ramón Lucas turned into an electronic scream due to ecstatic noise, I realized that this dream was extraordinary (for me) and I had to write it down. I had an exam on Thursday, so the piece of paper in which I wrote down the main ideas-events of the dream has been very useful to remember it two days later.
The dream starts with me in the bus to the university, only that my friends (who normally go on another bus) are seated with me. As if that strange but plausible fact was not enough, the dream portrays itself as such when the bus goes off the highway and starts to fly over Bilbao, moment in which my reaction is none other than to remember that I haven’t got my iPod on (the rest of passengers do not react in any unusual way either), in which “The Blue Danube”, by Strauss, starts to play. With the obvious inspiration of “2001: Space Odissey”, the law of gravity suffers an interdict and all the objects in the bus start to float, so that immediately thereafter I start behaving “Quanticaly”, as I suddenly am laying down floating outside the bus (no door or window has been opened or broken) and spinning around my axis slowly approaching the Iberdrola tower. While the music keeps playing I float away soon being above Euskadi, The Earth and the solar system, point at which I start a sidereal  tour like the one of “The Tree of Life”, by Mallick, to which I don’t pay much attention because I’m reading a book (I think I recall that I no longer have the iPod but still the music continues). Without the enormous contrast seeming even slightly strange, I find myself floating among Feynman diagrams and artist’s impressions of the subatomic world, which are replaced by biochemical schemes and Cytological and Histological images that “dance” to the tune of Strauss and his Danube. I keep reading.  Once again without any kind of transition and without it seeming strange to me, now it is a bunch of historic figures, from a Sumerian king to Charles Darwin, with Newton and Hitler in between, dancing in pairs in a “Louis XVI style” saloon whom I ignore while I continue my floating reading. Once I close the book I’m reading and throw it among the others that are suddenly surrounding me, I realize that also floating next to me are the corpses of world leaders (Merkel, Obama, Zapatero, Sarkozy, etc.) with obvious decomposition signs. I curiously look at them until they no longer are there and I find myself floating over a huge desert (the typical one in the collective imagination, similar to the Sahara) above which, despite the daylight, there is a gigantic full moon that occupies almost the entire sky, which does not have any clouds but does a radiant sun. Here the radio-alarm-clock rings.
And now the great question: What does this mean? Because I interpret my nightmares without problems, but this has me most confused. The only thing I think I have clear of this that the music and the sidereal tour are due to that while I studied on Tuesday I had “The Blue Danube” in the background and that a couple of days ago I saw “The Tree of Life”.
P.D. I’ll go tomorrow to Madrid for the “puente” holyday. Here I should write some witty remark about Esperanza Aguirre or the animosity towards Basques, but none come to mind.



El martes por la noche/mañana del miércoles tuve uno de los mejores sueños de mi vida. La mayoría de mis sueños son más bien pesadillas (me ha pasado de todo, desde ceros en exámenes hasta holocaustos nucleares, pasando por cardiotomias amorosas, solitarias muertes hospitalarias y autocanibalismo), así que en cuanto me despertó la sintonía de RNE con la voz del locutor Juan Ramón Lucas convertida en un molesto grito electrónico por culpa del ruido estático me di cuenta de que este sueño era extraordinario (para mi) y tenía que apuntarlo. El jueves tenía examen, por lo que el trozo de papel en el que apunte los principales ideas-hechos del sueño me ha resultado muy útil para recordarlo dos días más tarde:
 El sueño empieza conmigo en el autobús de camino a la universidad, solo que mis amigos (que normalmente van en otro autobús están sentados conmigo. Por si ese extraño pero verosímil hecho no fuese suficiente, el sueño se retrata como tal cuando el autobús se sale de la autopista y empieza a volar sobre Bilbao, momento en el cual mi reacción no es otra que acordarme de que no me he puesto el iPod (el resto de viajeros tampoco tienen ninguna reacción fuera de lo usual), en el que empieza a sonar “El Danubio azul”, de Strauss. Con la obvia inspiración de “2001: Odisea en el espacio”, la ley de la gravedad sufre un interdicto y todos los objetos del autobús empezamos a flotar, para que acto seguido yo me empiece a comportar “cuánticamente”, ya que repentinamente estoy tumbado flotando fuera del bus (no se ha abierto ni roto ninguna puerta o ventana) y girando sobre mi eje acercándome lentamente a la torre Iberdrola. Mientras la música sigue sonando me alejo flotando estando pronto sobre Euskadi, La Tierra y el sistema solar, punto en el que empiezo un tour sideral parecido al de “El árbol de la vida”, de Mallick, al que no presto atención porque estoy leyendo un libro (creo recordar que ya no tengo el iPod pero aún así la música continua). Sin que el enorme contraste me parezca en absoluto extraño, me encuentro flotando entre diagramas Feynman e impresiones artísticas del mundo subatómico, que son reemplazadas por esquemas bioquímicos e imágenes citológicas e histológicas que “bailan” al son de Strauss y su Danubio. Sigo leyendo. Una vez más sin ningún tipo de transición y sin que esto me parezca extraño, ahora son un montón de figuras históricas, desde un rey sumerio a Charles Darwin, pasando por Newton y Hitler, bailando en pareja en un salón “estilo Louis XVI” las que ignoro mientras continuo mi lectura flotante. Una vez cierro el libro que estoy leyendo y lo lanzo junto con los otros que repentinamente flotan junto a mí, me doy cuenta de que también flotan junto a mí cadáveres de líderes mundiales (Merkel, Obama, Zapatero, Sarkozy, etc.) con evidentes signos de descomposición. Los miro con curiosidad hasta que ya no están y me encuentro flotando sobre un enorme desierto (el típico de la imaginación colectiva, parecido al Sahara) sobre el que, a pesar de ser de día, hay una luna llena gigantesca que ocupa casi todo el cielo, que no tiene  nubes pero sí un sol radiante. Aquí suena el radio-despertador.
Y ahora la gran pregunta: ¿Qué significa esto? Porque yo interpreto mis pesadillas sin problemas, pero esto me tiene confundidísimo. Lo único que creo que he sacado en claro es que la música y el tour sideral se deben a que el martes tenia de fondo “el Danubio azul” mientras estudiaba y a que hace días vi “El árbol de la vida”.

P.D. Me voy mañana a pasar el puente en Madrid. Aquí debería poner algún comentario ingenioso sobre Esperanza Aguirre o la animosidad hacia los vascos, pero no se me ocurre ninguno.

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