martes, 17 de julio de 2012

Memorandum of Obeying (Part I): Rajoy recorta de nuevo.

Hace cinco días Mariano Rajoy anunció en el congreso varias medidas para la reducción del déficit público y de ciertas reformas estructurales para la dinamización de la economía. Dejando a un lado la influencia de la exigencia de contraprestaciones al rescate a la banca española y el MoU (Memorandum of Understanding) o el hecho de que hubiera tres versiones de las medidas, desde la dada en el congreso por el propio Rajoy a la del Consejo de Ministros y la definitiva publicada en el BOE, me gustaría analizar estas medidas, dejando la principal (la subida del IVA) para el final debido a su especial relevancia.
(El paquete de medidas en su conjunto ya ha sido analizado someramente en este artículo Politikon, y cada una con más detalle en su tertulia).
Todas las medidas destinadas a reducir el déficit aumentarán el paro y harán la recesión más grave, esto es así, pero el estado español no tiene alternativa, ya que el dinero le es prestado a un interés insostenible. Esto no sería así si España fuese un estado soberano al uso o un estado federado en una Europa federal, o al menos si el BCE se comportase de manera racional, pero ese tema ya ha sido tratado con anterioridad tanto en este humilde blog como en incontables medios. Dicho esto, la disyuntiva no es ya SI hay que recortar, sino DONDE hay que hacerlo para ocasionar el menor daño posible. 
-La bajada de sueldo del 7% a los funcionarios (a través de la pérdida de la mensualidad “extra” de navidades) es un mazazo impresionante al consumo de aquellos que ya han visto drásticamente reducidos sus ingresos, y aunque hay que reconocer que no son el colectivo en perores condiciones, el hecho de que la bajada de sueldos sea igual para todos y no progresivo como bajo Zapatero (esto es, los funcionarios que más ganaban recibieron recortes mayores y los que menos menores) hace que esta medida sea francamente mejorable. 
-La reducción de prestación a los parados para “estimular” la búsqueda de empleo, aparte de una falta de respeto atroz (aunque no menor que la de Andrea Fabra), es una burrada en términos económicos, especialmente cuando hay un 25% de paro por falta de demanda, ya que el multiplicador del gasto de una transferencia que se consume casi en su totalidad debido a la desesperada situación de los parados es uno de los más grandes que me puedo imaginar. 
-La desaparición de la deducción por compra de vivienda, que ya llevo a cabo Zapatero y el PP reinstauró en un increíblemente estúpido intento de reflotar el mercado inmobiliario, es una muy buena noticia, y debemos agradecer a Bruselas que se la haya impuesto al gobierno. Lo último que necesita España son más incentivos a la compra de viviendas. 
-La reducción de concejales es una medida demagógica que apenas reducirá el gasto pero si empeorará la calidad de la importante aunque ignorada administración municipal, como bien explica Pablo Simón (alias @Kanciller) en este estupendo post. Será una reforma electoral que favorecerá principalmente al PP (y algo también al PSOE), y combinado con el aumento de poderes de las menos democráticas y decimonónicas diputaciones provinciales, todo esto resulta una chapuza impresentable. 
-La liberalización y/o privatización del transporte ferroviario, portuario y aeroportuario no deben ser rechazadas de plano sólo porque la izquierda tenga alergia a las privatizaciones. En el caso del ferrocarril parece bastante claro que privatizar la operadora podría salir bien pero hacerlo con la infraestructura no. No diré nada más porque no estoy muy bien informado de este tema. 

Y por último (pero no menos importante), la subida del IVA + Bajada de cotizaciones a la SS = Devaluación fiscal. 
Esquema básico: Aparte de enfrentarse a una falta enorme de demanda provocada por el excesivo endeudamiento PRIVADO, el euro provocó unos enormes flujos de capital extranjero que además de provocar gran parte de este endeudamiento al abaratar el crédito hicieron que dicho endeudamiento fuese con el exterior, lo que significa que España debe reducir su apalancamiento (=endeudamiento) mejorando su balanza de pagos (exportar más e importar relativamente menos). El problema es que el malvado antedicho exceso de crédito también causo una inflación excesiva y una pérdida de competitividad hinchando los salarios españoles (e indirectamente reduciendo nuestro TMFP=Residual de Solow=Eficiencia al utilizar el capital y la mano de obra), la cual no puede ser arreglada por el tradicional método de la devaluación (externa) porque estamos en el euro. 
La “solución” que se está intentando implementar es la de que los salarios de los PIIGS (Portugal+Ireland+Italy+Greece+Spain) bajen por la presión de un paro astronómico (devaluación interna), pero debido a la rigidez nominal hacia debajo de los salarios (esto es, los salarios casi nunca bajan nominalmente aunque si lo hacen “realmente” –comparados con la inflación) que explica repetidas veces y muy bien Paul Krugman en su blog (en inglés) este método está siendo un fracaso terrible (aquí José Rodriguez -alias @trinitro-propone como hacerla más "llevadera").
La tercera opción es la devaluación fiscal, en la cual se sube el IVA, haciendo que suba el precio de todos los productos (importaciones incluidas, obviamente) y se utiliza la recaudación adicional para rebajar las cotizaciones a la Seguridad Social, reduciendo el coste de la mano de obra y consecuentemente de todos los productos producidos en el país. De esta manera se aumenta la productividad y las exportaciones se vuelven más atractivas, y al ser tanto las cotizaciones como el IVA impuestos regresivos el impacto sobre la desigualdad es reducido, cosa que se puede reforzar compensando las pérdidas de poder adquisitivo de quienes no cotizan (parados, pensionistas). 
Por supuesto, al igual que en la mayoría de reformas medianamente positivas que el gobierno ha acometido, la cosa ha acabado en una chapuza a medias. El IVA subirá este año tres puntos y las cotizaciones bajarán uno el que viene y otro el siguiente a este. Se podrían abolir las cotizaciones completamente (110.000.000.000€) y subir el IVA hasta 40-60% (la incertidumbre es porque no conozco la elasticidad ni la evolución del PIB ni porcentaje de recaudación de cada tramo del IVA), con lo que aproximadamente se devaluaría lo suficiente como para eliminar los excesos derivados del euro.

Por último, el matiz ideológico de los recortes no se le escapa a nadie: La iglesia seguirá costándole al contribuyente miles de millones, el ejercito comprará material que nunca usará, se seguirán financiando todos esos espectáculos de nula utilidad pública como los toros, la F1, el fútbol, etc. (pero el IVA de las actividades culturales de verdad subirá 13 puntos), las propuestas de fiscalidad verde se quedan en agua de borrajas, no se regularizarán y gravarán la marihuana y la prostitución y no se tocarán los impuestos de patrimonio y sucesiones ni se creará uno sobre las grasa y los alimentos insalubres.

En fin, que aquí les dejo unos cursos online gratis para aprender alemán, por si las moscas.

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